CURSOS DE NATUROPATÍA
La Institución de Estudios Superiores de Naturología y Biocultura (reconocida por disposición ministerial 104.461, de fecha 5-11-91), promotora de estos cursos, es una entidad cuya razón de existencia es la difusión del conocimiento de las técnicas que se integran en la Naturopatía y, por tanto, en el arte de la CURACION SIN MEDICAMENTOS.
Por ello, a esta Institución le es posible ofrecer a las personas entusiasmadas con la idea de las Medicinas Alternativas, la oportunidad UNICA de MATRICULACION
GRATUITA para el seguimiento de la carrera (de tres ciclos lectivos de
duración), con diploma al final exitoso de los estudios, sin otro
desembolso que el representado por la adquisición del modernísimo
material didáctico (consistente en dvds y cds, libros de texto, monografías, apuntes, cuestionarios de examen y un inigualable vademécum que falicita el enfoque de las prescripciones).
Se considera que la profesión de NATUROPATA (con rango legal en varios países de la U.E.) está reconocida oficialmente en España por Real Decreto 1175/1990 que aprueba las Tarifas y la Instrucción sobre Actividades Económicas.
Este Real Decreto del Ministerio de Economía y Hacienda fue aprobado en Consejo de Ministros de 28-9-1990 y publicado en los Boletines Oficiales del Estado números 234, 235 y 236, de fechas 29-9, 1-10 y 2-10-90. En su Sección 2ª Agrupación 84 PROFESIONALES RELACIONADOS CON ACTIVIDADES PARASANITARIAS señala en el grupo 841 para el ejercicio de las profesiones de NATUROPATAS, Acupuntores y otros Profesionales Parasanitarios (entre los que pueden incluirse Iridólogos, Herbo-Dietistas, etc).
Por otra parte, la titulación que otorga la Institución de Estudios Superiores de Naturología y Biocultura le faculta para inscribirse en varias de las Agrupaciones de Técnicas Sanitarias Alternativas, así como para solicitar el alta en el Ministerio de Economía y Hacienda en razón de lo anteriormente expuesto.
El Tribunal supremo falló en julio de 1992 que el ejercicio de la Naturopatía no constituye intrusismo. Posteriormente, el Tribunal Constitucional desestimó un recurso contra este fallo, quedando incontrovertible la situación de la Naturopatía.